image

Gracias, a la autopista desnuda esa mañana,
al stereocar y su canto de pendrive y Martinov,
también al amor de los semáforos,
verdes siempre que necesitaba recorrer, Amunátegui y Compañía.

Gracias bencina (nafta) por quemarte despacio
aunque era flama todo mi cuerpo, yo por dentro, a los relojes cansados de fiestas en sábado, aún, dormían cuando nuestro amor era en el I10.

Gracias aeropuerto por tus vuelos atrasados,
nos salvaste de habernos amado menos, y,
aún así ese tiempo era un elástico, se estiraba
entre nuestras manos que fueron las únicas.

Gracias a los transeúntes que nos miraban, besarnos, ellos entendieron sin palabras, teníamos ocupado, todo el amor que se hacia
esa mañana, al desayuno, crujíamos como tostadas y hervíamos como leche.

Gracias al no estacionar de la calle San Martín,
prócer argentino tenías que ser che,
fue independencia, de nuestros cuerpos abrazados a lo largo, de besos esperando
más de tres años.

Costanera Center no entras en el baile por grande.

Anuncios

Un comentario sobre “Historia de amor, poema surrealista, diez de Enero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s