Entraste al auto y eras amor,

me hacía pequeño ante tus ojos

y ambos incrédulos respirábamos

el aroma del alma enamorada.

Dentro del auto, inundados,

nos abalanzamos en besos

el corazón nos sostenía los labios,

hablamos de boca en boca, dulcemente.

Recuerdo aún a Martinov, éramos muchos,

sus violines acompañaban al aire,

el silencio de un abrazo nos apretujó

hasta el alma y por eso lloramos.

Dentro del auto éramos uno,

nuestra historia de amor se hacía carne,

deseos y anhelos atiborrados,

nos obligaban a salir del auto.

Continuará…


Anuncios

Un comentario sobre “Historia de amor, dentro del auto, diez de Enero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s