wp-1477796062430.png
Apollonia Saintclair

El ambiente en la mansión era de jolgorio, estaba iluminado cada pasillo, las salas, terrazas, había tanta vida que parecía estar ajeno el hecho de entrar a un despacho para concertar una entrevista de trabajo, suponía que estaba en el lugar correcto a la hora incorrecta, sin embargo ese ánimo latente hasta en las cosas, lo vasos de cristal sonaban cada vez que se escuchaba un a tu salud, eso, me daba fuerzas para dar lo mejor de mi.

Entro al despacho y avanzo hasta estar a unos metros de un gran escritorio, detrás un gran ventanal daba una atmósfera cálida e invitaba a quedarse, a ponerse cómodo, antes de que se girase el gran sillón delante mío tiendo a toser, para hacer notar mi presencia y una voz femenina dice – llevamos tiempo siguiendo su carrera y luego de eso giró por completo, aparece una mujer y por lo juvenil de su rostro no logro pensar qué edad podría tener. – me disculpo señora, es mi primera entrevista después de haber terminado con honores mi carrera de traductor con mención en lenguas originarias del Reino Unido, escucho un – shhh – entiendo y callo. – Usted está contratado desde ya pero primero debe darme un servicio oral de su lengua, atónito parafraseo – ¡¡servicio oral!! , me mira fijamente y sus ojos conducen mi accionar, acercándome más y más, ella con una paciencia al borde de sus manos toma mi cabeza y la hunde entre sus piernas, nervioso y muy excitado por el aroma a jazmín que manaba de su piel no puedo contenerme y comienzo a besar y pasar mi lengua por su desvestida piel, el contacto con su sexo fue tan intenso que el tiempo y la presentación fue lo de menos en mi mente, estaba en otra parte y todo se confabulaba para que así fuera, un descontrol enorme crecía en mi pantalón, pero ella, me tenía sometido, sus manos que en principio eran sedas sobre mi cabello eran fuertes pesos y respiraba a ratos y con la boca, mi nariz era una con su clítoris.

Llevaba años de celibato, nada forzado, solamente estaba absorto en lograr sin demora mi carrera y mientras seguía escuchando sus gemidos que hacían retumbar mi propio cuerpo, aceleraba mis arremetidas, la suavidad de su piel entre mis labios era otro orgasmo, uno mental y carnal a la vez, nada más me importaba. Aún así pensaba en Hanna, por horrible que pareciera lograr este empleo bajo este requisito y casi dentro de la entrepierna de mi nueva jefa, lo haría y dejar este pequeño gran detalle para mi, pensaba en ella y las veces que me negué a practicar con ella esto que ahora era un ultimátum laboral.

No me di cuenta cuando alguien abrió la puerta y un estruendoso ruido apagó sus jadeos, el sonido del casquillo absorbido por la alfombra mullida sólo se acrecentó cuando le sucedieron otros tres disparos y ahora en una cascabel estaban convertidos los excesos de plomo, sin saber que hacer exactamente, me mantuve bajo el escritorio, me limpié con sus ropas y con las manos en alto aparecía lentamente detrás del escritorio, los gritos afuera se acrecentaban más y más, eran una ola que se acercaba hasta donde me encontraba y al mirar reconocí al padre de Hanna, serio, molesto y balbuceando garabatos. Luego y detrás del señor mal humor volví a escuchar su voz – Augusto, sabía que tarde o temprano te iba a encontrar – , mi cara llena de ilusión llenó mi sonrisa, me separé de la occisa, claro estaba que mi contrato había sido finiquitado de forma unilateral. Iba a pronunciar su bello nombre cuando otro – shh – volvió a callarme, – papá, mátalo también a él cuatro balas igual que a mamá -.

FIN

Anuncios

8 comentarios sobre “Curriculum Vitae parte cuatro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s