Quién se quedó dentro, solo él,

los ladrillos no caen fáciles, alguien debe destruir,

no puede ser, cómo construir paredes de papel,

cómo roer la mente perdida y su devenir.

Por más que juntes fuerzas, no hay nadie fuera,

están contigo, por dentro, en tu mente,

entre las uñas, en tu cabello y aunque te duela

no existe el alma dentro, estás solo en el frente.

Un narcótico despierta el arpegio ruiseñor,

una escala, un rombo y un cuadrado, componen

las piezas faltantes, las demás, las del dolor,

ellas sólo embriagan las dulces canciones.

Un epiléptico sueño azota los colores internos,

no puedes ver más allá de las luces,

ese parpadeo cenital alaba los momentos,

te haces ladrillo golpeado y vuelves a la pared.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s