En los retazos de mar usted luce hermosa, aún en blancos radiantes sobre sofisticados grises, y los plateados inverosímiles de las olas en cuestión.

Así es, hermosa a cabalidad, pues, no hay rasgo alguno aparatado de esa santa simetría, esa armonía endiosada o mesiánica, es más, de ver solamente su espalda.

Deduzco por intuición poética sobre el largo extremista de sus piernas y el juego deslumbrante de su caminar, sus caderas me hablan desde la carne misma.

El mar siempre ha sido fuente de comparación y sin embargo con usted no hay parámetros, cada ola es distinta y hasta los granos de arena son sólo eso.

En cambio su piel es un universo gregoriano en disputa apoteósica, no es un montón de palabras o células cuidadosamente dispuestas, es el azar, cosa más bella.

Anuncios

2 comentarios sobre “Hermosa mía

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s