Glyn Smyth

Con el sable que soy medido,
– quisiera – atravesar tu mirada
agradecer el filo perdido
en las cuencas de tus ojos,
– sonreír – al mutismo dorado,
esperar por tu sangre – al centro –
royendo el metal – borbotones ​tímidos –
apaciguando mi desesperanza.

Un quejido debería, – anunciar –
la debacle estruendosa,
cuerpos cayéndose al piso
– sonidos metálicos – rebotando
muertos y repetitivos,
el último suspiro – ultimado también –
boca abajo tus ojos – sólo verán –
el frío entumeciendo un sable.

De ahí en adelante – la nada –
hará un festín junto a Hades,
desde tu desnudez de palabras,
– destazaran – el milagro de amarte,
excluido del informe postmortem,
las risas y el brindis sobre tu pecho,
sólo – abultaran – los hechos,
– muerte natural por desprecio. –

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s