Casi azul

Hacíamos el amor siempre con ese tema en el aire, colándose en las sábanas y besando donde más nos gustaba, un susurro triste nos decía, “ámense ahora mañana no existe” y siguiendo a Chet nos entregábamos. Una vez terminada la canción cada uno volvía a su rincón de la cama.

Al otro día en la mañana uno de los dos enviaba el enlace y sabían que la noche sería una seguidilla del mismo tema repitiéndose en el canal de Youtube. Ambos sonreían y salían a trabajar, fingiendo que tenían una vida rutinaria en casa.
En el trabajo lo molestaban porque no acompañaba a sus amigos al bar, decían que iba a hacer cosas en casa para que su esposa no regañara y él sonreía dándoles la razón. Un día era mucha ropa para lavar y otro día el aseo de casa, siempre había una buena excusa para zafar de sus amigos, buenos machos.
Sin embargo cuando ambos estaban en casa la música comenzaba y desde la cocina mientras preparaban algo de comer se podía oír en su habitación los sonidos de la trompeta. Él besaba su nuca suavemente y bajaba por su espalda, ella se dejaba besar, besaba sus costillas, besaba sus piernas y para finalizar besaba su trasero.
Luego se sentaba a comer, ella ponía velas y ubicada detrás de él comenzaba a besar su cuello, desabotonaba la camisa y sus manos se perdían en el pecho agitado. Luego comían tranquilamente y una vez que terminaba él levantaba los platos sucios e iba a lavar, mientras ella recorría con sus manos la entrepierna y todo el cuerpo de su esposo. Tomados de la mano se dirigían a la cama y escuchando Almost blue, se amaban hasta el amanecer.

English version

We made love often with a theme in the air, together in the bed sheets kissing our favorite body parts, a sad whisper got into us, ” tomorrow doesn’t exist” listening to Chet we floated in each other. Ounce the song finished each one moved to your side of the bed.

Next day in the morning we knew that at night we would make passionate again. Repeating the night before listening to YouTube. Both smile and left to work, pretending to have a normal life in home.

Wothout distress when both were in home, music filled from the kitchen
While they prepared something to eat. The music could be hear in his house the melody of the trumpet. He kissed her neck

Lowing his kisses, kissing her ribs, kissing her legs, and finally kissing her ass.

They sited to eat, she put the candles standing behind him kissing his neck, opening his shirt her hands got lose in his agited chest. Tranquil they eat ounce they finished he helped with the dishes while her hands teasing the body of her husband. With hands together they got to the bed listening to Almost Blue, they made love until dawn.

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Te voy amar

Te voy amar, aunque la noche nos canse, y agote nuestro amor, y los cuerpos rendidos e inconscientes alucinen esperando la aurora. Y si las gotas en tu espalda se acumulen en mi boca te voy amar igual, he aprendido bajo la ducha que nuestro amor no se rinde con las horas.

Te voy amar, aunque la oscuridad de las palabras nos pidan perdón entre estocadas de besos y la residencia del amor se traslade a tus huesos. Y si debo revolver tu cuerpo para entrar en la circunstancia de perseguir los gemidos de acceso, lo haré como las estrellas giran en tu ombligo.

Te voy amar, aún cuando la humedad nos delate uno encima del otro, temerosos, anfibios desde la cama hasta el sofá, ansiosos de asentar un ladrillo más en la cúpula invertida. Y si nos pillamos siguiendo la huella depositada en nuestros corazones. Abriremos el pecho para beber del alma agitada.

Dónde estás

Dónde estás mujer ?, en la naturaleza amante, en esas flores hechas a la medida del cielo, en el azul detrás de un día feroz y encapotado.

Dónde estás mujer ?, en las curvas de la luna o en las olas de tus caderas, en la mullida primavera o este invierno que no nos deja.

Dónde estás mujer ?, te he inventado libre en todas las mujeres, en cada una de ellas he dejado parte de ti.

Dónde estás mujer ?, en las tareas diarias compartidas, en las redes sociales y su telaraña virtual que parece, se asemeja pero no es.

Dónde estás mujer ?, cuando escribo y tu voz no alcanza mi alma, cuando sangro un poema sin rimas, sin hojas, sin tinta, un poema inventado en la espera del banco.

Dónde estás mujer ?, te veo en el semáforo rojo, hasta en el verde cuando suenan las bocinas de otros vehículos que no saben lo felices que somos sabiéndonos.

The sun, the moon and you, my earth

Desnuda la palabra amor en mi boca,
busca / urga / desliza / bebe
estrangula mis cuerdas vocales,
alimenta / devora / engulle / saliva
vierte en mi garganta el apremio,
cascadas / the sun / rocío / arcoiris
acercarme a la fragua de tu pecho.

Pronuncio el deseo de mis labios,
cultivo / historias / raigambre / apelo
alito descarnado, asomo niveo,
respiro / placer / dulce / asombro
humedezco previo al asalto,
pienso / the moon / fe / momento
al contacto sucumbe su cuerpo.

Abro la boca y la noche se cuela,
oprime / vuela / desborda / oscurece
succiona los espacios que sueña,
venas / rasgan / sentidos / flotan
espirales en formas de lengua,
sacuden / my earth/ infierno / cielo
tuercen la piel a diestra de forma siniestra.

Domingo de Pink Floyd – If

Todo estaba en el mundo imaginario de sus pensamientos, lograba tejer ideas con la mirada en una estrella fugaz, luego para no perder el hilo, ataba a la luna toda su fe.

De ahí podías verle recorrer el mar con solo mirar hacia dentro de su alma,los espacios en blanco estaban rellenos de periódicos amarillos de tanto esperar.

Cuando lograba ponerse en pie, iluminaba poemas en las mentes internas, podían florecer los árboles, de sólo pensar en él escribiendo, nunca importó lo que su corazón dijera siempre y cuando fuera prosa.

Hacia reverencias a la aurora, al mediodía y al ocaso, mirar de frente al sol ocasionaba ceguera mental. Terminaba su cigarrillo, cerraba ventanas, abría la boca y sin chistar tragaba pastillas, nada importaba.

Antes de Instagram – Lucien Clergue

Feliz sábado a todos, hoy les traigo a un artista de la fotografía y este pequeño set de imágenes adorables para mi sentir. Con ustedes Lucien Clergue. En su nombre aparece el link que los lleva a Wikipedia por si desean saber más de sus trabajos.

Mi mente dibujó caracolas donde había una mujer y la hice de piedra para nunca más romper. Abrí la roca con mis propias manos y sangre mujer, bebí mujer y amé mujer. Desperté de una estocada en el pecho, la mujer que soñé era libre y me tentó a seguirla, a hacerme ola junto a ella y así me hice arena antes de ser mar y la esperé en todas las orillas donde flamea su cuerpo.

Historia de amor, nuestra música, trece de enero

Llevaban sus auriculares puestos, abstraídos del ruido típico del tren subterráneo, en cada estación el aviso de convoy y luego el cierre de las puertas. La música está en todos lados, celulares, artistas callejeros y vendedores de polisón.

“Aún con todo ese ruido envolviendo nuestro encuentro yo solo escuché tus te amo en cada beso.”

Antes de entrar al andén debes cancelar y accionar el torniquete, luego deslizarte por las escaleras mecánicas en algunos casos y ahí buscar tu espacio para lograr entrar en un vagón, la espera tensa el ambiente y las posibilidades bullen.

“Si nuestros abrazos se hubiera escuchado en vez del frenado de cada tren, estarían todos abrazados.”

Los pasos ligeros del calzado deportivo, los puntiagudos tacones femeninos, los zapatos formales de oficinistas, en verdad hacían mucho ruido a quienes les importaba saber llegar, porque el día recién empezaba y el sol seguramente haría estragos más tarde.

“Nosotros hacíamos pasos de baile y el calor era ansiedad de tenernos más pegaditos.”

Promesa, parte cuatro y final

Fue en ese instante infinito de sensaciones viajando por mi cuerpo, un preciso momento de lucidez. Las ventanas abiertas iluminaban tanto tu cuerpo desnudo como el mío, aún así, el calor emanaba de nosotros, ese segundo de paz y energía envolviendo nuestro amor. Te incorporaste y en tus ojos brillaban tanto el deseo, tanta pasión, que sin palabra alguna, no había necesidad de ellas, nos hicimos uno, después de un profundo suspiro estabas encima mío, pegadita, sentía tu corazón latir. Tomé tu cara para besarnos mientras tu cuerpo se movía como las olas llegando a la orilla de la playa, incesantes, desde las profundidades del mar de tu ser. Recorrí con ambas manos tus costillas y acelerabas el ondular de tus caderas y apretaba tanto como me dejaban tus movimientos. Luego, en esa deliciosa infinitud alzaste tu cuerpo, sin separarte me mirabas y mordías tus labios, volví a tomar tus caderas, quería ser tan tuyo y sin embargo tú querías volar, así que solté tus caderas y juntos surcamos ese espacio entre los cuerpos. Yo era tu cielo que por noches de azul intenso llorabas de placer, de amor y bendita locura. Ahí unidos, el mar, el cielo, ambos haciéndonos profundamente uno, nos amaríamos en cada detalle.

Fin ?

Siempre que nos preguntamos

¿ Qué haremos ahora ?

Volvemos a esta promesa desde la cama, a la ducha y de vuelta a la cama.

Promesa, parte tres

Abriste la puerta del dormitorio y me invitaste a entrar con un chas chas, apegada a mi espalda me condujiste, antes de llegar al borde de la cama acercaste tus labios a una de mis orejitas y dijiste – te voy a amar toda la vida así – me recosté relajado de espaldas, respiré profundamente y sentí tus labios en mis pies, rodeabas mis pantorrillas con la delicadeza de tus besos y ascendías atrapando con tus brazos mis piernas, sobre las rodillas el cosquilleo de tu lengua agitaba mi ser, ahí recostabas tu cabeza y extendías tus labios, sentía tu respiración cerca de mi sexo. Primero una caricia con tus dedos, luego tus besos me inundaron, hasta que tu boca me atrapó literalmente, crecía y crecía la pasión en ambos cuerpos, tus manos libres recorrían mi vientre, mis piernas, me apretabas y un ahogo nos silenció por un instante. Tu boca y mi sexo eran uno, era de ti todo lo que abarcaran tus manos, tus deseos, tu amor.

Continuará…