El arte del tacto

Jen Mazza painting “Red Letters Project”

Recorrer sin restricciones
– hojas mudas y suaves –
es una experiencia mágica
– sintiendo el quejido del aire –
libres los deseos y el instinto.

Emprender solitario a dos dedos
– fundir la mente primero –
abrirse paso entre el bullicio
– luego el cuerpo de ambos –
de hojas vírgenes de letras.

Dimensionar cada momento
– ese éxtasis natural del roce –
como preámbulo al texto
– libar palabras en cartas rojas –
ser tinta primero y luego alma.

Leer la escena en silencio
– escribir es amar –
llover en sentimientos
– dejar algo de ti más allá –
crecer desde dentro.

Engendrar versos de pasión
– como hijos hechos de poemas –
caminar por las calles escritas
– como historias de amor –
sin la censura del tiempo.

Tinta de mi sangre compartida
– ves crecer tus creaturas –
entre hijas de mis hojas
– ser parte de vuestras vidas –
entre el silencio de lo prohibido.

Tinta que busca en sus almas
– florecer entre nuestros ojos –
un nido de palabras
– torcer el destino rojo –
al eco de la escritura.

Emancipar la mente afiebrada
– un hilo que jamás se corta –
como versos sin cadenas
– cuando amas la poesía –
sin rimas al otro lado de la vereda.

Roer la hoja escrita y manchada
– borrar tu nombre y apellido –
hacer de las páginas un trampolín
– escondido tras singular nombre –
con la muerte esperando el salto.

Sufrir por cada paso al abismo
– escribir porque te libera –
delirios normales y mortales
– encontrarte a ti mismo en soledad –
caer mil veces entre cartas rojas.

Anuncios

Greguería (uno)

De visita en el excelente blog de Lidia, encontré en su última entrada un singular reto de compartir tres greguerías y acepte. Jamás había intentado siquiera osar escribir tan particular estilo. Espero estar a la altura y los abrazos los doy por recibidos.

“La luna creciente usa faja durante las comidas.”

Sin embargo no encontré imagen para poder revelar mi osada greguería. Los invito a tomar este reto y crear más frases ingeniosas.

Mi Instagram 2017, parte tres

Marzo comenzaba con algo de filosofía de vida.

View this post on Instagram

VEN AMOR Ven amor, el viento conoce el camino, está junto a las nubes doblando el cielo. Ven con tu pelo, hilos de mis hilos, puentes de mis manos cuando atrapan el tiempo. Ven amor, con los ojos encargados al río, de piedra en piedra hasta hundirme. Ven amor, con la paz de tu piel en sueños, y el abrigo de tu pecho latiendo un nombre, Ven sigilosa como un beso dormido en la boca equivocada y humedece mi alma, Ven amor, mis brazos en la distancia reclaman el alero de tu corazón a tres voces y mi boca. Ven amor, corrige el curso del mar, ábrete al invierno y con tu flama quema mi presencia, Ven amor y vísteme de dicha tejida con pasión. envuelve con ternura mi cuerpo dentro tuyo. Ven amor, con la boca llena de amor y el alma atosigada de frenesí, de aquí no nos mueve nadie. #love #poetry #passion #poetasnuevos #poema

A post shared by Poetas Nuevos (@poetas_nuevos) on

View this post on Instagram

Tenemos la noche para desnudar secretos.

A post shared by Poetas Nuevos (@poetas_nuevos) on

View this post on Instagram

Esta noche…

A post shared by Poetas Nuevos (@poetas_nuevos) on

Esa pátina dorada

Sobre un poema escrito por noviembre del dos mil quince, mi querida amiga Natalia leyó algo tarde y comentó con sabiduría.

Mis manos son luz en su piel
los sonidos dactilares brillan
en armonía con su voz sideral
una ola nos besa sabor a miel.

Nada la detiene cuando es marea
llega pronto y mis dedos primeros
se hunden, recalan, encallan
un faro deslumbra, una barcaza.

Se encoje la piel, se dilata el corazón
nos crece la sangre, la furia y ella es mar
es roca, es vigor, es sal, es agua dulce
la beso como arena, como el sol.

Su boca me recuerda a la luna
en donde el canto es una estrella
sus puntas son orgasmos
un millón de bocas, un sólo grito.

Llevo su piel a mi boca y recorro
las costillas, las caderas y nacen mis manos
elevo todo su ser, me sostengo
nace un color, nos hacemos al amor.

Historia de amor, éramos, dieciséis de noviembre

Eran dos personas encontrándose
– dioses destinados al exilio –
como la primera vez,
la segunda y la vencida
– Venus y Marte amándose –
con los nervios desatados (los míos).

Eran besos perdidos en la piel
– sus armas de fuego y seducción –
con la soledad desvanecida
– hacían trizas el ambiente –
las gargantas a galope de corazón.

Eran ése instante, ningún otro más
– rompían la escala de tiempo –
compenetrados en abrazos resueltos
– los segundos ahogaban su roce –
sus almas brillaban un día de primavera.

Éramos todo lo que necesitábamos,
– sin dioses empalagosos –
una mirada de contención
– sin fuego y artimañas –
un abrazo con hambre de tanta soledad,
éramos ése beso, esos corazones,
esas almas encontradas.

Dónde

Hoy, y a la edad de ciento tres años ha muerto Nicanor Parra, este sentido homenaje trata de rescatar su antipoesía.

A dónde te has ido a vivir
– viejo lacho –
ni la muerte sabrá buscarte
– chica en cacho –
para tu no cumpleaños
– se cortó la pitilla de la poesía –
detrás de tu reina casa
– en tu sonrisa sin alegría –
está prohibido el paso a periodistas,
sólo Paula, alias Juanita te ama.

Voy a bailar arriba de la mesa
– se mecen tristes Los Parra –
este es mi velorio y hago lo que quiero
– aunque un ramillete brilla arriba –
de lentes oscuros sin manejar
– vengan con guitarras y chuicas de vino –
que más quieren les haga para alegrar
– canten desafinado por favor –
del más allá les tiro las patas,
porque de mi no se libra ni San Pedro.

Hoy no escribo, más bien sangro
– la cufufa se debe estar riendo –
se ha muerto un antipoeta y antisanto
– el viejo es vivaracho y no oveja –
mis hojas no alcanzan sus años
– no abras la puerta Nicanor –
el porte de sus letras brillan lejanas
– esta vieja amiga se hace la lesa –
deja su estampa arraigada en la otra casa,
la física cuántica recibe su alma.

Agradezco el aporte de una bloguera y fiel admiradora del Parra mayor.

“Perdonen que no me levante,
pero el traje de palo me ha quedado chico.
Qué se cumplan mis deseos total yo soy el finado.
Pase, adelante.
Qué el que se va de aquí, nunca le gustaron los finales y los tristes menos.”

Las aventuras de Rústica y Puntilloso, décima cuarta parte

Hoy Rústica ha amanecido algo nostálgica, le llevo mate cebado, luego de unos sorbos y ambos menos soñolientos, nos miramos, ese brillo de sus ojos me dice algo y pregunto a viva voz.

– ¿ Habrá un lugar a donde te gustaría volver ? , pregunté, se abalanzó y sin parar de besarme decía, ¡Bulnes mi amor! .Me cuentas cómo y dónde está Bulnes dije entre besos y sonrisas, algo más animada me invitó a sus recuerdos de infancia.

Mirá, los nonos nos tomaban y subían al Ford Falcon, ya sabíamos a dónde llegaríamos, era un camino suave arriba de ese vehículo y atrás una gran butaca, alcanzábamos todos bien sentados, nadie llevaba cinturón de seguridad y así podíamos ver hacia afuera, el camino plagado de verde, invitaba a admirar su natural esplendor. Ellos preparados en viajes largos y para evitar el típico aburrimiento ponían un cassette de Paloma San Basilio, aunque nunca supimos de quién era ese gusto tan español, sin embargo ahí estábamos haciendo eses y zetas para sonar algo a la madre patria y olé.

Cabe aclarar que nosotros éramos felices con música o sin ella, pero con los nonos siempre en sus paseos cerca de Bulnes. Ahí tenían su casa de campo, sencilla pero amplia, rústica pero acogedora, e incluso para un gran aguacero resistió mientras nosotros rezábamos junto a ellos, podías ver por los ventanales las cortinas de agua, yendo y viniendo según el viento, fue uno de los mejores veranos, luego de la lluvia venía el sol y nos hamacábamos todas las tardes viendo al sol dormir tras las lejanas sierras.

La vuelta parecía ser más lenta, a veces la Luna nos seguía todo el camino, la nona decía, así ve mejor su nono y llegamos sanos y salvos a casa. Muchas veces nos dormíamos al subir al Ford y el sueño era que íbamos montados sobre los Tero tero por eso no sentíamos el regreso. Siempre al día siguiente había dulces para los excelentes acompañantes.

¡Vamos a Bulnes!

Te desnudo – Colaboración con Ángela

El sábado recién pasado leía esta entrada Te desnudo desde el blog de Ángela Moreno, a quien respeto y admiro mucho. Debido a eso solicité permiso para hacer una colaboración e aquí el resultado. Los versos en negrita corresponden al texto original y mis frases van entre paréntesis.

Crece mi pecho con el embate de tu boca.
[la noche se aleja cuando amanece]
Serpenteo, te deseo.
[¿libres de las sombras?]
Hueles, pruebas,
[ven y juega a ser dios]
inundas.

Y muero por hacerte sentir lo que me provocas…

Te desnudo,
[el viento y esa dulce sensación]
porque quiero morder tu pecho.
[abierto los pétalos el rocío espera]
Mareadas mis manos, recorren tus costados.

Y bajo en un suspiro tuyo
[el tallo seduce pandeándose]
Manos, uñas, labios.

Miras…
[un silencio acogedor]
mi voz te rodea.

No, no juego!
[el sol aprieta]
Vienes hasta el fondo
[las hojas y el viento unidos]
ascendiendo al paraíso de vibrarte entre mi boca.
[a punto de florecer el día saltan gotas]
Recorro, te oigo y bajo
[la vida expulsa su amor frenético]
sostenida por tus manos.
[borbotones de alegría calientes]
Creces y ahogas
[desbordan la vida y el día recién comienza]
sin avisos al placer.