Poema de sábado (II)

La ducha susurra a mis oídos un jadeo estéreo y dice querer bajar cuando ya inunda mi piel por completo, no me muevo y sin embargo ella desliza su calor, cedo, me entrego a ese masaje delicado del agua caliente, renacen los pensamientos de amor y sexo.

Cambio de posición y ahora es mi pecho quien recibe la fuerza y la forma del agua, las gotas aunadas bajan con interés inusitado, yergue lo que debe erguir y ensalza todo a su alrededor, una alegría inunda las venas, ahora sobresalientes.

Aquí no paro, me dejo llevar y así dejo al shampoo, bálsamo y jabón jueguen con mí cuerpo hasta la satisfacción y la evidencia empírica de mi limpieza total de pies a cabeza, escurre todo y un canto final deposita las historias que jamás contará el agua.

Entonces la historia vuelve a la cama, a ese espacio íntimo, tranquilo y fugaz a la vez, aquí donde el amor huele a recuerdo, la nostalgia trae náuseas y el olvido juega en tu garganta antes de tragar todo ese veneno del ayuna del alma y dejas espacio al corazón.

Continuará hoy…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
close-alt close collapse comment ellipsis expand gallery heart lock menu next pinned previous reply search share star