Adivina (IV)

Recuerdo; mientras hundo tu cuerpo de maldita, esa primera semana estabas hambrienta, la despensa primero, el refrigerador después y al último yo; se veía quién era el cazado, pero bueno mi sequía tenía forma de mujer y rompiste el molde por si las dudas. Ésa tarde no quedo cuadro en pie y yo empecé a beberte y fumarte en cada rincón. Había marcas desde el baño hasta el balcón, desde la cocina hasta el estudio y la biblioteca erótica reescrita, pero fue solo la primera semana de cada mes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
close-alt close collapse comment ellipsis expand gallery heart lock menu next pinned previous reply search share star