Historia de amor, estaciones de verdad.

Photography by Magdalena Franczuk

Mirar a través de su desnudez, un espejo quizás en deseo o un tranvía dedicado a estrellarnos, pero, desde las cosas dejadas cual atuendo pasado de moda. Hasta una radiografía sería más aséptica y apropiada, en vez de oler las horas de uso o cuántos más te han desvestido e ir por las comparaciones típicas o las más acostumbradas.

Prefiero mirar a través de tu sexo, hacer hablar al cuerpo con las propiedades fisicoquímicas; la urgencia y la turgencia. Gracias a la rima. Eso es desnudez en propiedad, los códigos entran descifrados y salen nuevos. Embellecidos, lo más parecido a las palabras convertidas todas en verbo, acción pura. Nueva droga.

Miras el paisaje y puedo ser el árbol, el cielo encapotado o un ave posada en tus ojos. Me descubres en el olor de la madera de la cama y en la rendija por donde la llave nos abrió paso a esta desnudez descubierta, a esta desnudez solitaria y pequeña. Tratas a mi carne parte tuya y en esa extensión te masturbas con un libro de Anaīs Nin dedicado a Julio Cortázar.

He detenido en este instante la mirada en tus labios y la forma en que salen las palabras convertidas en catedrales. Himno de verdades en mi piel y el brillo en la superficie de tus senos. Copa de vida para: una boca hambrienta, unos ojos sedientos, unas manos afables. Un cuerpo extendido en la verdad del deseo, en donde las mentiras son ciegas y sin patria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
close-alt close collapse comment ellipsis expand gallery heart lock menu next pinned previous reply search share star