Historia de amor, te extraño, veintinueve de marzo

Te extraño y un beso vuela
(abres sus alas de viento)
te amo y ese beso es huella
(caminas sobre mi pecho)
te deseo y sus labios son canto.

Te necesito y eres abrazo
(con el cuerpo lleno de alma)
te sueño y eres realidad
(con la alegría al despertar)
te pienso y me haces soñar.

Te vivo y eres motor
(en orgasmos me desvives)
te enciendo y somos dos
(en gemidos te desvistes)
te tengo y somos uno.

Te invento en poemas
(nos amamos del principio)
desde el diez de enero
(nos amamos en cuerpo y alma)
hasta el veintinueve de marzo.

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La palabra

Arte de MOEBIUS

Salir al sol,
permear las letras,
mostrarse en ellas,
humedecer la escondida voz.

Gritar desde el verso
con o sin rima,
la vida hace armonía
alrededor de un beso.

La palabra viaja loca,
de oídos en el corazón
espero la desazón
de un poema en tu boca.

De lo oral

En la boca,
con la lengua,
desde la garganta
hasta hacerla gritar.

La tensión es basta,
se tuerce hasta acabar,
desde mi intuición
hasta mi mente delirar.

Primero gutural
luego como recital,
libera su carga emocional
la sangre gatillada.

Declama su cuerpo entero,
las rimas, los versos,
esa mezcla perfecta del poema
cuando la palabra se libera.

La espera

Con el hashtag #paseosdeciudad Rita nos enseña el arte desde su mirada hacia el mundo.

Fotografía de @ritaturbe en Instagram

Te espere,
yo convertida en arte
tú todavía piedra.
Espeté al corazón
del escultor fugaz,
se negó.

Esta espera indolente
mientras la lluvia,
el sol y mi mirada
tratan de sacar el exceso de piedra.

Ahora sé,
jamás te veré hecho hombre,
serás la piedra
que acompañe,
las horas frías de la soledad.

Azul sobre azul

Feliz lunes, esta semana cuento con una excelente fotografía de Rita en su nombre dejé el enlace a Instagram. Ella es poeta española y tuvo la amabilidad de dejarme usar su hermosa visión del Mar y el Cielo.

Fotografía de @ritaturbe en Instagram

Al filo de la roca
me saluda el mar y el cielo,
a esta misma hora
el rocío azul me da consuelo.

Puedo alcanzar el mar,
luce azul infinito,
mas el cielo no puedo tocar
aunque recite quedito.

Puedo alcanzar el cielo
estrellado y en silencio,
pero el mar se refleja lejos
donde no llegan mis versos.

Azul sobre azul
desde esta roca,
pinto letras en imágenes,
¿ dónde estás tú ?

Historia de amor, llorar, veintinueve de marzo

A veces nos toca llorar

por los silencios,

por el recuerdo de los besos

que aún nos hacen anhelar.

————-

A veces nos toca renegar

por estos seis años,

por la vida hecha río

arrancándose sin cesar.

————–

A veces parecemos olvidar

por qué estamos aquí

mirándonos desde lejos

con esperanza, amor y más.

—————-

A veces es bueno llorar,

limpiar el alma y renovar

las fuerzas que nos unen,

botar con el llanto lo que hace mal.

Advertencia III

Notas rojas sobre sus labios,
con el acorde de un gemido
desde su garganta
hasta el ombligo.

Lo sé porque estuve ahí,
afinaba su cuerpo diáfano en el mío,
gutural por antonomasia,
nada impidió la música.

Sus caderas oscilaban,
ondas orgásmicas
sacudían la esencia,
éramos dos,
éramos uno,
éramos dos de nuevo,
uno al final.

Su pecho latía
a tres corazones,
dos afuera,
uno adentro.

Su voz dirigía
el vaivén galopante,
eléctricos altibajos
constataba la impaciencia
un zumbido nos placía,
esa sed del momento eterno
con un roce nos definía.

Me mordió,
la mordí,
demoro en engullir
desde mi saliva
hasta la carne,
nada dejó de mí.