Historia de amor, te extraño, veintinueve de marzo

Te extraño y un beso vuela
(abres sus alas de viento)
te amo y ese beso es huella
(caminas sobre mi pecho)
te deseo y sus labios son canto.

Te necesito y eres abrazo
(con el cuerpo lleno de alma)
te sueño y eres realidad
(con la alegría al despertar)
te pienso y me haces soñar.

Te vivo y eres motor
(en orgasmos me desvives)
te enciendo y somos dos
(en gemidos te desvistes)
te tengo y somos uno.

Te invento en poemas
(nos amamos del principio)
desde el diez de enero
(nos amamos en cuerpo y alma)
hasta el veintinueve de marzo.

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Advertencia III

Notas rojas sobre sus labios,
con el acorde de un gemido
desde su garganta
hasta el ombligo.

Lo sé porque estuve ahí,
afinaba su cuerpo diáfano en el mío,
gutural por antonomasia,
nada impidió la música.

Sus caderas oscilaban,
ondas orgásmicas
sacudían la esencia,
éramos dos,
éramos uno,
éramos dos de nuevo,
uno al final.

Su pecho latía
a tres corazones,
dos afuera,
uno adentro.

Su voz dirigía
el vaivén galopante,
eléctricos altibajos
constataba la impaciencia
un zumbido nos placía,
esa sed del momento eterno
con un roce nos definía.

Me mordió,
la mordí,
demoro en engullir
desde mi saliva
hasta la carne,
nada dejó de mí.

Historia de amor, fechas, veintinueve de marzo

“Recién caigo en la cuenta de la fecha.”

Es una fecha importante antes de conocernos, sin embargo, triste al recordar, una partida duele, si es inesperada peor aún. Pero yo traigo amor a esta fecha.

Cuarta vez que nos veíamos, todas distintas aunque con los nervios igual de frenéticos y sudorosos.

Cuarta vez que nos besábamos y ya no recuerdo si tus labios primeros o los míos ansiosos, ambos entregados a la sed.

Cuarta vez que mis ojos saltaban admirados al verte y aún así conservaban el estilo chino casi cerrados sin comprender la realidad.

Cuarta vez que tomabas mi mano para llevar a tu pecho y guardar los latidos entre el pulso de mis dedos y el delicioso calor.

Cuarta vez que me mirabas con tanto amor, con tanto perdón, con tanta paciencia y con tanta sabiduría de tiempo y distancia.

Cuarta vez que podía darte los te amo desde la orejita hasta el escote de tu ropa y dibujar en tu espalda mis abrazos en busca de más piel y más calor.

Cuarta vez que nos separamos con la promesa en una sola palabra, pronto, la misma que convertida en canción de nuestro amor repetimos todos los días.

You & Me

Escucha Disclosure – You & Me (Flume Remix) de Flume #np en #SoundCloud

Eres la belleza de un beso a descubrir
– si cierras tus ojos conmigo –
el primer escalofrío vuela mis sentidos
– si tu abres los brazos conmigo –
el mar recoge sus olas con algo de paz
– si tus pies están en la arena conmigo –
aún siento el roce de tu lengua.

Te miro y me abalanzo al beso otra vez
– los escalofríos y tu lengua salpican –
giras y me llevas en el torbellino sideral
– hay luces al interior, reinventan la piel –
abismo es el avance de nuestra necesidad
– iluminan los sentidos desde la caída –
ambos tendidos a la orilla de las bocas.

Intención

I

Seamos algo,
nada preparado
nada orquestado
sólo tú y yo.

Seamos un escándalo,
toda la locura,
apaguemos las velas
con el cuerpo de la noche.

Seamos gemidos lumínicos,
ese escape a libertad
esa independencia
en la carne del deseo.

Seamos el ensayo
el intento ufano,
el error en las manos,
en los ojos jamás.

II

Seamos los que cuidan a la luna
y en un nanai arropar las estrellas,
despertemos al sol y revolver
su cabello en días de verano.

Seamos los que hacen las calles,
hacedores de amor en las flores,
fabricantes de aroma a felicidad,
fumaderos del opio del beso.

Seamos la factura y el mate (café)
la tostada crujiente con mermelada,
el paso descalzo para su chas chas
el dedo chico del pie golpeándose.

Seamos las carreras al baño,
el que llega último baña al otro,
pero ten en cuenta me dejaré perder,
pues quiero tu cuerpo a mi cuidado.

III

Seamos la careta del otro,
el ánimo, el brazo, el escondite,
el reloj biológico y el despertador,
también la irrefrenable pasión.

Seamos compañeros alma mía,
pedacitos de vida recuperada,
mimos de besos,
mimos para días viejos.

Seamos una tienda de sonrisas
para días sin tanto stock,
disfraces de alegría desmedida,
el precio, los besos que quieras.

Seamos el antidepresivo natural,
la mirada inyectada de amor
para dolores del alma que vienen
con el paquete llamado vida.

Dónde estás

Te busco en todas las horas, pregunto a cada segundo si te ha visto pasar y ellos vuelan en el halo, desaparecen, saben de su pequeña lucha, no se atreven a mirar más allá de su existencia.

Te busco en los días tornasol, desde el equinoccio de otoño hasta el de primavera, espero entre las luces por tu silueta a contra luz, algo de ti en el tiempo de desesperación para callar mis ojos de emboscada.

Te busco en los años que no perdonan mi tardanza, acumulo diarios con las fechas importantes y confecciono un collage cada doce meses, las imágenes son nuestras y por eso sobrevivo ante tanta soledad.

Te encontré en esta vida y ha sido la constatación de que no existen las horas, los días y los años, porque en su conjunto ha sido un chasquido de dedos desde La Gran Silla.

Historia de amor, esperanza, veintinueve de marzo

Fueron sus ojos, años atrás miraban al cielo en uno de sus tantos avatares, entonces aún intentaba descubrir quién eras. Yo simplemente te ví…

Así el tiempo nos dió la razón del amor, las palabras convertidas en encuentro formaron un camino.

Un día domingo,

Un viernes,

Un jueves.

Quién suma días ? nos buscábamos en imágenes para construir un pasado juntos y de ahí vernos en persona, nos abrazamos, miramos y amamos.

Sus ojos siguen siendo la esperanza de este amor, nos mantiene unidos y libres, así hacemos el pedacito de futuro que nos falta para vivir juntos.

Historia de amor, recuerdos, veintinueve de marzo

Qué tienen en común esa calle por donde te vi la última vez y Costanera Center, donde no te pude ver.

Tú, eras tú esa vez y hoy conversando descubrí, con tu ayuda por supuesto, cuanto conozco tu cuerpo, pues reviví en mi memoria ese contoneo de tus caderas y la suave coordinación para avanzar de tus largas piernas.

Pensaba que ése día había sido el peor, fue el primer no encuentro, sin embargo nunca has pensado lo mismo de tu paseo por el Costanera Center, con tus nenas de las manos.

Recuerdo la melodía de tu andar, dulce y electrizante a la vez, hipnótico también, además de adictiva, por una sencilla razón.

Parecía que el tiempo fuese apurando tu andar y simplemente se dormía al verte caminar, ibas partiendo los segundos y así cada paso asimilaba el efecto de cámara lenta y luego un “zoom anatómico”

Recuerdo habernos reído hoy al mencionar cada detalle de ese día, del cual voy atesorando más pedacitos y haciendo de nuestro amor una historia para ser leída, porque nosotros la estamos viviendo.

Historia de amor, entre risas, veintinueve de marzo

Entre risas hemos descubierto la forma de encontrar nuestras almas, secuencia de ensayo y error nos lleva a reconocernos en el amor.

Cuando la conservación se vuelve triste y los brazos no alcanzan a apretar el corazón entre risas nos salvamos.

A veces simplemente ni siquiera tenemos fuerzas para dar un paso más y entre risas advertimos una sola cosa, el amor es alegría del alma.

Sin embargo y sin adivinar nos encontramos, entre tanta soledad y malos tratos, el amor entre risas hizo de nuestros cuerpos su hogar.