Tómame

Te tomo, (giro en vuelo)
patria huérfana (reviso)
de parias.(antes de caer)

Conquisto, (me precipito)
el devenir de tu piel (lluvia)
en mi mano. (empalmada)

Guíame, (mece con fuerza)
desciende conmigo, (desde)
húndeme en vos. (la profundidad)

Posesión, (apodérate de mí)
clavo el logro (te esperaba)
en tierra fértil. (dichosa y feliz)

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Historia de amor, entre risas, veintinueve de marzo

Entre risas hemos descubierto la forma de encontrar nuestras almas, secuencia de ensayo y error nos lleva a reconocernos en el amor.

Cuando la conservación se vuelve triste y los brazos no alcanzan a apretar el corazón entre risas nos salvamos.

A veces simplemente ni siquiera tenemos fuerzas para dar un paso más y entre risas advertimos una sola cosa, el amor es alegría del alma.

Sin embargo y sin adivinar nos encontramos, entre tanta soledad y malos tratos, el amor entre risas hizo de nuestros cuerpos su hogar.

Historia de amor, aprender, veintinueve de marzo

Qué hemos aprendido en estos años, conocernos más, demostrar cuánto nos necesitamos, sin embargo aún no desaprendemos el pasado, las heridas continúan abiertas y nos recuerdan cada vez que llevamos la mano al corazón.

Qué hemos conocido estos años, a valorar nuestra alma y rodearla de paz, a encender nuestras esperanzas, proteger mutuamente el amor y luchar juntos, reconocernos fuertes y débiles a la vez, pero unidos para vencer.

Qué hemos dejado estos años, muchas lágrimas sin recojer, la otra mejilla ofrecida pero la mirada en alto y la paciencia de sabernos más pegaditos, en silencio hemos botado ese peso y liberado el andar, luz incandescente que rompe viejos esquemas.

Qué hemos construido estos años, el tiempo nuestro, esos pedacitos llenos de vida y alegría, de comprensión y compañerismo, por el simple hecho de reconocernos en la mirada, amar sin pasado. Tú y yo para toda la vida.

Poemas de sábado 07-07 (I)

Seguramente entre sueños solté un par de fantasías o esbocé palabras y luego fueron transformadas en ideas a llevar a cabo, en verdad no sé cuántas cosas expreso las veces que descanso feliz de tanto amarte, y me sorprendes temprano, aún duerme el sol y tu sonrisa ilumina mis ojos, sin decir palabra alguna me besas y cuando deseo abrazarte para comerte a besos, me doy cuenta, estoy atado de manos y pies a los extremos de la cama, sonrío porque sigues besándome con mordiscos incluidos y enloquezco, pero atado nada más puedo dejarme llevar por tu boca y lengua, Siento la humedad y el calor de tus labios colmar mi rostro, me siento amado, locamente correspondido entre pasión, deseos y delirio, esa dosis perfecta que el amor nos regala día a día.

– Voy amarte toda la mañana y seguirás atado hasta la noche – susurro en mi oreja izquierda, y comenzaste despacio, como más me gusta, reconociendo cada parte de mi cuerpo y su propia sensibilidad. Estos son los instantes en donde logro unir mi alma a sus deseos y mi cuerpo a sus designios, así atado me sentía tan libre como sus labios y lengua que recorrían con locura mi pecho y descendían alternados por ambas lados de las costilla, me provocaba un escalofríos dulce y orgásmico. Siento la piel vibrar infinita y se resuelve por sí sola, una segunda capa de sensaciones multiplican golpecitos eléctricos y ella me llena de amor, un bucle de sus labios que simplemente sincronizan todos mis estados emocionales y ordenan el curso de la sangre por todo mi cuerpo.

Mientras me besaba, devoraba y nutría de mi, yo simplemente la veía, su cabellera revuelta encima de mi pecho, su respirar por la boca hacía emitir unos jadeos que volvían a erizar mi piel ya húmeda de tan intensidad. Volvió por el hombro izquierdo y su desnudez también estaba revolucionada, pude sentir la turgencia de su pecho viajar por mi piel,  su carnosidad deliciosa también la enloquecía y ahí comenzaba de nuevo, bajaba desde mi brazo, cada parte era minuciosamente besada hasta llegar a la mano y cada dedo moría en su boca, un vaivén del futuro inmediato. Levantaba la mirada y fugazmente volvía a mis labios y podía a través de los besos explicar cómo me sentía al interior de mi cuerpo, ardía, era fuego vivo, era una locura poética hecha carne y alma a la vez.

Historia de amor, amada para un loco, veintinueve de marzo

Las callecitas del metro
tienen ese que sé yo
los garzones te saludan
vení, gozá, viví
vení, volá, Bibi
Y yo sólo me acuerdo de vos
que me decís sos un loco amor.

El tipo de las frutas me ofrece
medio melón y un mate
y yo le digo para un mate amargo
el dulce soy yo
así de loco.

Subo por las escaleras
y ahí estás con tus Rulitos
adornando toda esa belleza
yo destapo una sonrisa
y te miro desde lejos
como quien mira
la luna y las estrellas.

Me acerco a vos y reís, si reís,
sólo vos me ves
y yo simplemente soy feliz
de esta locura llamada amor.

Te beso, me besas y nos perdonamos,
abrazados con las bolsitas del super
caminamos y más nos amamos,
porque esta locura la llevamos los dos.

Te dejo a medio camino, a media calle,
veo como las curvas se van de mis manos,
y sé que estoy loco por dejarte partir,
debería ser más piantao y llevarte a vivir.

Vení amor
Volá conmigo,

Loca ella de amor
Loco yo
Locos los dos.

Triste realidad

Esta historia desarrolla
sus dramas al interior de las casas,
no verás la sombra de una mano,
solamente sentirás la oscuridad
de tu alma gemela.

La acción es una rutina bien lograda,
el librero sigue sus protocolos,
no hay buenos días, sólo ruidos guturales de disconformidad a la pareja que tienes por mujer e hijas o hijos.

Al mediodía los portazos vuelven a atormentar la paz sin su presencia,
pero como parece poco ensuciamos al almorzar o merenderar, total pensará, ella está para eso en casa mientras trabajo.

Pasemos a la cena, el rito del, todos callados porque quiero descansar, de ustedes y la total falta de agradecimiento, entonces se levanta primero sin siquiera compartir las actividades de su familia.

La noche es fría por principios,
ven que tengo ganas o dirás excusas,
ven luego, tienes todo el día para limpiar,
ya duérmete, que ni para esto sirves,
un día de estos te dejaré en la calle.

Sin embargo la noche no puede dormir, desvela en los ojos de cada mujer,
a veces por falta de confianza y miedo,
otras porque hasta su propia familia
cierra puertas, tapa ojos y oídos.

Un cuento de siempre

Cuántas veces escuchaste
— tendrá sus razones —
pero porque seguir soportando
— no te conformas nunca —
la misma y peligrosa canción
— algo habrás hecho —
no basta con taparte los oídos.

Cuántas mujeres callan
— cuando la casa llora —
el miedo habita desde la sala
— ni la radio acalla su dolor –
pasa por la cocina hasta la cama
— más bien es un sedante —
no basta poner la mejilla.

Cuántas familias escuchan
— a todas les pasa hija —
pero dan palmadas en la espalda
— mejor reza por su compasión —
donde el alma enfría la vida
— la del hombre por supuesto —
no basta escuchar y hacer nada

Cuántas amigas envidian
— tienes de todo en casa —
esa silenciosa y dura posición
— ni siquiera sabes lo que es —
en donde todo parece un vaso de leche
— soportar la cama sabor a hiel —
no basta pensar y mirar lejos la realidad.

A la muerta
la queremos viva
en nuestra memoria.

A la oprimida
la necesitamos libre
para que viva.

A la libre
la queremos digna
para que nos enseñe amar.

Al amor
lo necesitamos mujer
porque es la manera de agradecer,
o acaso eres hijo de probeta hombre.

Historia de amor, aprendimos, veintinueve de marzo

Aprendimos a sostener la mirada, ser felices en ese simple momento, dicha convertida en segundos infinitos.

Más aprendimos a aprovechar ese espacio en el tiempo y unir almas que llevan tiempo por ser carne también.

Osados fuimos al besarnos millón de veces delante de la vida y que todo pareciera una obra en sus inicios.

Rezamos una y otra vez e hicimos angosta toda separación entre nuestras manos y nuestra respiración.

La mirada aprendió
a reconocer el alma en espera,
cubrir de lágrimas
por alegrías contenidas.

El abrazo aprendió
a sostener la piel desbordada,
cuando el tiempo
resbalaba por la espalda.

Nuestros labios aprendieron
a humedecer el acto
del encuentro y perpetuar
una obra de amor.

La forma del corazón aprendió
nuestro rezo,
nos hizo uno
sin importar la distancia.

Historia de amor, días como estos, veintinueve de marzo

Recuerdas la primera vez,
(besos que nunca dije te daría)
tú y yo nos mirábamos sin parar
(por más que abría mis ojos)
por fin tangibles y sensibles,
(roce tu espalda como evidencia)
jamás olvidaremos ese azar.

Segunda vez extraordinaria
(por fin nos tomamos selfies)
pues nos hizo bailar
(yo de magenta y tú falda tubo)
en medio del gentío que nada sabía
(nadie supo de nuestra existencia)
de nuestro amor a rabiar.

La tercera parecía la vencida,
(el corazón en la boca)
más cerca del cielo en la terraza
(mientras seguías atrapada)
donde encendimos la parrilla
(nos asamos lento y seguro)
con besos de carne y alma.

En la cuarta vez nos sorprendía
(las bolsas después del super)
una pena y compromisos faltantes,
(un camino que deseamos)
queríamos apurar el mundo
(vivir el resto de nuestra vida)
que nos falta por alcanzar.

Recuerdos, su versión

En esta segunda entrada del día de hoy comparto sus palabras, su sentir de madre al respecto, y en cada una de ellas el amor desborda todos los sentimientos.

Ríen y juegan
Cada lugar es un escenario improvisado
Son las protagonistas de una nueva historia a cada instante
Bailarinas
Acróbatas
Monitas loquitas de mi corazón
A lo lejos las hamacas
aún danzan de su última entrada
Y no hay lugar para después
Todo lo investigan
Todo lo aprovechan
Todo lo disfrutan
Y yo bendecida criatura
siempre pegadita a ellas
Pantallas solar y repelente an mano
Ni que hablar de las bufandas por su refresca y las gorras para que no les castigue el sol
Mamá!!!!
No tenemos frío ☺
Mamiiii
No hay tanto sol😬
Maaaaa!!!
No quiero ponerme la campera…
Y mamá resignada igual va a su lado cargando el interminable equipaje donde nada falte y nada me sorprenda sin previsión (pero es solo una ilusión 😅, ya que quien puede tener todo previsto planeado y organizado??)
Ha habido raspones , cortadas e insolaciones, y hubiera querido evitárselas por supuesto..
Pero qué vida sería sin la experiencia?
Bendita sea la experiencia (aún con las marcas que nos dejan)…
Bendita sea la vida