Cintura…

A tu cintura de agua mis manos, nacen,

un mar desde tu piel, crece,

me deslizó hecho vertiente, río,

voy creciendo entre las piedras, vida.

Un remolino en tu vientre, destino,

hace de mi boca un volcán, excitado,

surge una grieta, una bifurcación, amor,

se enciende el camino, ardemos.

Resbalo dulce al encuentro, fértil,

entonces sus manos peregrinas, enseñan,

donde nace el amor hecho agua, vibra,

siembro mi boca de amor, dichosa.

Renazco fiel a tus curvas en mis manos, agito,

con un beso la locura cubre tus piernas, firme,

me desenvuelvo al ritmo de la corriente, fluyo,

con mis manos en tu cintura, navego.

Emancipación cinco

Ven amor, en esta orilla

se juntan los corazones

que esperaron toda una vida

para vivir de verdad.

Otrora mirábamos sus vidas

queriendo de nuestras

de a poco empezamos a despertar,

levantar la mirada, despejar el cielo.

Licuar nuestras almas de arena,

despegar las raíces de mal y dolor,

encontrar la esperanza feliz,

decirle al oído que es su hora.

Amarnos a pasos del mar,

de nuestras bocas, de nuestra piel,

ser fieles al sentido de corazón,

tomarnos de las manos y a nadar.

Reír en cada te amo, y gritarlo,

sonreír porque la vida es alegría,

a carcajadas amarnos antes y después,

de ponernos de frente al amor.

Déjà vu

Tuve un sueño o fueron dos,

en ambos casos nos amábamos.

Asir tu pelo con vehemencia,

Montarnos sobre los cuerpos,

Oscilar entre los ojos y los sexos.

Rozar el alma desde la boca,

Urdimbre de labios y lenguas,

Ligados con ambas manos,

Inmóviles en espiral de vorágines,

Tácito deseo de volver a repetir,

Otra vez este sueño del sueño,

Silentes a expensas del amor en déjà vu.

En mi cama… en tu auto.

Comparto con ustedes esta entrada fresquita de una buena amiga.

Lágrimas y letras

5:30 de la mañana, despunta el alba, las aves cantan, el perro ladra. Diez minutos más – susurra ella. Diez  minutos más en tus brazos Morfeo, ¿quién se puede negar? Un café y una ducha caliente para despertar. Se levanta adormilada, sus pies desnudos al piso frío, solo una camiseta como abrigo. Calienta sus manos con la taza de café, suspira. Piensa en él.

8:30 de la mañana, brilla el sol, las aves cantan, un perro ladra. Diez minutos y está por llegar. Voy tarde – susurra él. Hay que trabajar. La música a todo volumen, la carretera, cantando a todo pulmón, con su voz varonil desafinada, ¿que importa sin cantas con el corazón? Sonríe, suspira. La lleva en su mente.

6:00 de la mañana, el agua caliente, recorre su cuerpo delicadamente, canturrea esa canción que le anima el corazón, piensa en él, lo imagina trabajando, aburrido, divagado. Cómo quisiera…

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Emancipación cuatro

La vi elevarse hecha suspiro,

flor de mañana, abierta,

su carne fresca,

frambuesas en mi boca.

Un regocijo llamado mujer,

era presa de si misma, y,

en sus ojos aún los golpes

del llanto rompiéndose, entre sus piernas.

La invité a deslizarse,

dejarse llevar por el viento de mi palabras,

construyó poemas dé alas

en su espalda de libro infinito.

Aprendió a caminar, levitar,

descalza y sin más carga que su pasado,

ha dado pasos gigantes,

estamos en ruta de besos.

Sinfonía

Escribo desde lejos donde la voz,

se mimetiza con tus quejidos,

la altura de tus notas húmedas, armoniza,

desde mis manos hasta tus caderas.

El estruendoso bamboleo en ti, es una nota,

única e irrepetible, te escucho fuerte, entro,

este ensayo-error nos hace sudar delirios,

agitados al compás de la música, somos.

Cual violín de cuerdas afinadas, tu voz,

ensancha tu pecho y mis manos te tocan,

nos hacemos música, delicada percusión,

de cuerpos buscándose en las formas.

Seguimos acoplando los sonidos del alma,

las partituras se nos van de las manos,

resbalan por tus pechos y en remolinos,

se juntan, hacen nido donde el amor nos hace únicos.

Emancipación tres

Quería volar

recostó su cuerpo

ceñido a unas hojas

y esperó ver caer

el cielo para volar.

Contó los pasos al azul,

una caminata particular

donde la piel conoce

laberintos adornados

de venas anchas.

Cerró los ojos, preparó sus alas,

hojas recién arrancadas,

frescas y dichosas de ir más allá,

un último y profundo respiro,

echando a volar su imaginación.

Se despegó de la piel, luego,

del alma en blanco y negro,

surgió un remolino de colores,

sabía que así se empieza a,

conocer los bordes y ensanchar el alma.

Con tu boca en mi y mi boca toda tuya

​Con tu boca en mi

Entregaste

todas tus

pertenencias

a mi boca.

Tomé

así el vaivén

vacío

con mi lengua.

Hice caminos

donde había piel,

dibujé a centímetros

de una filuda Venus.
Y mi boca toda tuya

Tomé con ambas manos,

tu rostro ansioso, y, 

atraje tu boca abierta,

profunda, carnal, vacía.

La llené con todo de mi,

no querías que saliera, y,

tu boca urgida, buscaba,

ese abismo vivo y perpendicular.

Vaciado en ti, extasiado,

jugabas a quedarte conmigo,

tus olas y labios, mis espasmos,

y tus infinitas formas de amar.

Emancipación dos

Me creces en el pecho,

un zumbido agudo

nos despierta,

el cielo se cae.

De tus Rulitos aprendí

a jalarlos fuerte

porque siempre

habrás más

de donde amarnos.

Voy a subirme a ti,

hacerte cordillera

y conquistarte,

mil veces después

del preámbulo.

A pedacitos

la vida nos ha dado,

esta hermosa oportunidad

de amarnos.