Las aventuras de Rústica y Puntilloso, octava parte

La cena es un rito, antes, durante y después…

Corro al baño a lavar mis manos, a pasar el jabón entre los dedos y a secar profusamente, voy al refrigerador por restos del almuerzo y sé que ella preparará verduras, onda light, onda espiritual y onda nutritiva. Entonces pregunto ¡¡ y la carne, las milanesas !! desde la sala, especificamente desde el sofá una risa inunda mis orejitas.

Camino de a poco hasta llegar a ella y el verdor de sus ojos refresca mi hambre, la beso y doy por superado la falta de carne, como pez, como amor, se desliza en mi boca, sus besos proveen de más ganas y la cena se hará entre nosotros con paz y algo de música y algo descalza de mi adorada Rústica.

Continuará…

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Las aventuras de Rústica y Puntilloso, séptima parte

Ambos recostados sobre la manta…

Y las nubes tomaron forma de poesía viva, y sonrieron con ellas y las aves bajaron al pasto al sentirnos reír. Rústica pasaba su cabello por la cara de Puntilloso, lo dejaba tomar notas de las hojas cayendo en el pasto y las peleas entre los gorriones (ruiseñor) por restos de ramas para sus nidos, ella sabía que él recoge versos espontáneos cuando la naturaleza hace su obra, vivir y darnos vida. Respirar bajo un árbol ha de ser la experiencia más gratificante para un ser humano.

La manzana de la discordia

Rústica siempre trae consigo meriendas naturales, saca su manzana roja y siento el olor dulce al enterrar sus dientes, me queda mirando aún la boca en faena y dejo tirado el lápiz y abro mi boca para rescatar a esa deliciosa fruta, ambos mordemos, ambos reímos y nos miramos con ojos locos y sin poder reír para no soltar la manzana seguimos masticando, hasta llegar al centro, nuevamente nuestros labios, muy húmedos están juntos, dejamos caer el resto y nos besamos.

El sol despide este día

Naranja resplandeciente,
retales de colores
incandescente amarillo,
ensordecedor,
desolador,
abrumador.

Un brillo sin precedentes,
el capítulo final,
desplegados sus rayos,
un zumbido
inunda
el réquiem diurno,
fallecen los colores.

Volvemos a casa, la cena ha de ser otro momento entre Rústica y Puntilloso.

Contiuará…

Las aventuras de Rústica y Puntilloso, sexta parte

Aún de paseo

Están en las flores, en el rocío, en el tallo verde de amor y en todos los colores.

Rústica enseña los pasos del “cuarteto” él la sigue no más, se deja llevar, es casi un Rústico a veces, cuando el amor toma sus flacas piernas y mueve el esqueleto por completo, Puntilloso no sabe las canciones típicas del baile preferido de Rústica pero hace una imitación trucha, ahí ella ríe a mares y ambos son felices como siempre pero más.

Agotados se tienden en la manta, ella obedece los cuidados Puntillosos sobre los excesos de humedad para el cuerpo, buscan en la libreta poemas sin terminar, pero Rústica quiere atraparlo en sus brazos y él se deja seducir por el amor. improvisa un verso entre besos y mordidas, entre risas y cosquillas.

– Te amo Rústica
porque me amas Puntillsoso –

– Te amo única
porque me amas loco –

– Te amo música
porque me amas melodioso –

– Te amo lúdica
porque me amas gozo –

Continuará…

Las aventuras de Rústica y Puntilloso, quinta parte

Salida de paseo

Rústica piensa en el sol, el aire libre, caminar descalza sobre el pasto fresco y húmedo, ella dice ser muy relajante, pega un mirada a Puntilloso y con sus ojazos le convence de inmediato, él toma su libreta, encaja unos buenos lentes oscuros, le gusta el sol también pero poco. sonríe, no tiene escapatoria.

Toman el camino amarillo y juegan a cantar en inglés (ella ríe más fuerte) Puntilloso se anima y ríe, de verdad, del alma, Rustica es feliz poniendo su cabeza en el pecho de su amor, siente su corazón latir fuerte, ambos se sanan caminando, siendo ellos, diferentes y enamorados.

Llegan a un plaza y el viento anuncia un día agradable, Puntilloso toma una manta y la deposita en el pasto, Rústica rauda descalza sus pies y sale a caminar, a conversar con la flores, él la mira y hace un verso entre la hermosura de las flores y la mirada de amor de su Rústica.

Ella lo besa, lo sonroja, lo hace vibrar, ambos pueden volar en ese instante, entre nubes y aves.

Continuará…

Las aventuras de Rústica y Puntilloso, tercera parte

Desayuno versión Puntilloso

Ella se despierta en la mañana y admira a Puntilloso, comienza a besar desde la frente hasta bajo la barbilla, él despierta sobresaltado y piensa, ” ya no tendré que lavarme la cara “.

Puntilloso despierto calza sus zapatillas, no es capaz de tocar la alfombra ni con la punta de los pies, Rústica duerme sedada por los besos que recién dió.

Él goza con el sonido de las tazas y ordena el servicio, cucharita, tenedor y cuchillo según corresponda, después de la biblia el manual de Carreño es imprescindible, aunque viene incorporado en su alma puntillosa.

Rústica siente el olor de las facturas dulces y saladas, el aroma del mate cebado y descalza camina por el pasillo hacia la cocina, ve a Puntilloso y le dice, “y ahora qué hacemos” él de todos los tonos rojos ¡¡Pónele!!.

Continuará…

Las aventuras de Rústica y Puntilloso, segunda parte

Desayuno según su versión…

Ella despierta y lo busca con la mirada; saberlo a su lado es todo lo que necesita para comenzar cada día. Él aún duerme, y ella no se cansa de respirar su paz. Suavemente besa sus ojos, sus tantos lunares y ese en especial que la enloquece (el que está a un paso de su boca).
Pierde la noción del tiempo cuando es él su mundo, porque así se eligieron, desde que se vieron…
desde siempre… según ella.
Descalza encamina hacia la cocina
La pava le guiña el ojo y comienza a rechinar; el mate se prepara, hacen pila las tostadas y aplauden el dulce de leche y la mermelada para ser los elegidos al salir de la heladera.
Ella suspira, sonríe por el sabor de su amado que aún inunda su boca.
La radio mira de reojo.. y lanza un gritito de felicidad cuando comienza a sonar; el dial donde siempre y a bailar!
El sonido de la música y el olorcito a tostadas lo despiertan…
Calza sus pantuflas y se peina con los dedos como acto reflejo para despabilarse
Llega a la cocina y la mira
Una tocesita anuncia su llegada…
La mira
Ella le sonríe
El suspira
Ella le dice
Y mi chas chas?

Continuará…

Las aventuras de Rústica y Puntilloso

(En esta parte va el autoretrato de Rústica y Puntilloso, sin embargo aún no se ponen de acuerdo en salir)

Todo comenzó en las redes sociales y nada hacía presagiar una hermosa desventura entre dos personajes tan distintos y a la vez tan parecidos.

Rústica usa pantalones “campana” como dicen por allá, de pelo largo y ondulado, libre como las flores sin arrancar de la tierra. 

Puntilloso usa bien las palabras, los acentos donde deben ir y las comas cada tanto las pone, otras las come, se peina con los verbos engominados y por cada adjetivo saca de la manga otros ases.

Aún así se entienden lo más bien, ella se deja llevar y juega con él, pero él como buen Puntilloso mira a Rústica y ríen juntos.

Continuará…

Soledad, parte uno

En este gran espacio, tus padres se conocieron y pensaban siempre en esa hermosa casualidad: “había tanta soledad en cada grano de arena en esa playa y nosotros con la imperiosa necesidad de amarnos.” caminaban adentrados en la playa cuando la marea alejaba el mar y escondía sus olas, solamente la humedad jugaba en sus pies descalzos y la brisa siempre fue pretexto para estar abrazados.

Primera Guerra Mundial (1914 – 1918)

Reclutaban a todo hombre joven con o sin instrucción militar, de cada villa alejada de Londres, pero la bravura de los galeses no necesitaba llamados por radio, los hombres mayores de dieciocho se sentían con la obligación de defender al Reino Unido; le debían obediencia a la corona desde el Príncipe de Galesel último en resistir a la nobleza. Pero ahora es diferente, tenemos un enemigo en común y tu padre que era un muchacho no duda en estar a primera hora en el batallón improvisado en el castillo Normando XVII

Sus padres descorazonados lo vieron partir. un enclenque joven con grandes aspiraciones y muchos sueños; había estudiado mecánica automotriz, qué irá a hacer si no sabe siquiera barrer y hacer su cama, se repetían sus progenitores ya ancianos. La despedida fue fría y dura para ambos, eran las cinco de la mañana, pasó el vehículo recogiendo muchachos, otros padres fueron arrestados por no permitir que sus hijos cumpliesen con su deber, ellos simplemente no se pararon de sus asientos y tampoco esbozaron sentimiento alguno, comenzaron a morir desde el instante en que dejara el hogar.

Carta de Deian a sus padres

Padres,

Sé que no están contentos con mi decisión y ahora en palabras puedo explicar mejor mis ganas de servir a la patria. Soy Galés y luchamos contra todo imperio que nos quiera oprimir. Acá somos miles con el mismo afán; proteger nuestra isla de toda injusticia y esa determinación la llevamos en la sangre, junto a este corazón que los ama y extraña cada día. Mamá he aprendido hacer mi cama y aunque es una litera me demoro menos que todos mis otros compañeros. Además cuando preguntaron a quién no le gusta barrer y tuve la genial idea de levantar la mano,también mantengo el aseo en esta improvisada cabaña. El frío se cuela por todos lados.

P.D.: no respondan mi carta, luego nos largamos de aquí

 Continuará…

Volar

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Vivámonos como dos locos, escapados, con alas de luciérnagas y en esta realidad aumentada, dejemos de vivir, desvivirnos el uno en el otro, como los locos que no saben y saben más que nosotros, no te pido que seamos como ellos, seamos locos por nosotros y como nosotros.

Orbitemos nuestros ojos, desesperados por colisionar en esas esferas, esos espejos de almas sin quebrar aún con toda la no vida que creíamos era una ganga, para cuando nos dimos cuenta ya llevábamos la mitad de la vida mala vivida, ahora ven y aluniza en mis párpados, en tus pestañas, o en el iris, todo es posible.

Levitemos ese espacio entre la ropa interior y los sentidos, hagámonos cosquillas, en esa película donde nos hacemos enanos y caminamos por la piel, yo primero y luego vos, ven conquista este planeta lleno de erotismo escondido, ese es nuestro tesoro vivo, usa toda tu gran pequeñez y habítame, recórreme, tendrás toda otra vida para conocerme, monta una carpa y  sale de excursión, me avisas luego para sacarte de entre mi bóxer.

Arranquémonos los cuerpos, los sentidos y los no sentidos, dar vuelta todo, la ropa nos sigue por su propia decencia, volvamos a la tierra, a la tierra de tu cuerpo, ahí deseo volar, explotar, encarnarme como las plantas, comerte mientras crezco y mis raíces te salen por la boca, y si no me quieres dentro yo te querré dentro mío, ven encárnate, te lo suplico.

Robémonos, si seamos los mejores ladrones y aprovechemos del motín y si una noche soy un coche para vos, toma la palanca de cambio y dale duro a este motor, a la tarde o de mañana te robo yo y eres ese pedazo de carne sabrosa y jugosa, sabes, te comeré, entonces seamos unos astutos ladrones y robémonos al mismo tiempo, así nos vamos juntos, nos vamos volando en las alas de un orgasmo o en tus labios, ahí cerquita, donde una perla brilla de pasión.

Notas sobre un papel

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No puedo escribir sobre personas sin conocer, inventar historias es distinto, los personajes están ahí, de vagos algunas veces y la mayoría madurando sus papeles, escondidos, estudiando, quieren ser el principal, el eterno, los que cierran el telón y aparte de las flores, dan que hablar, las personas, las reales, esas son su mejor manera de viajar, es a este punto al que quería llegar.

Cortázar dijo sobre los relojes algo así, aunque esto hacía referencia a un solo tipo de reloj, los a cuerda, y es que cuando te reglan un reloj es al revés, al reloj le regalan un ser humano, que lo mire en cada momento, y le de cuerda, lo guarde y cuide, haga sus aseos y cada tanto llevar al mecánico de relojes para sus mantenciones,

Entonces la pregunta es para ustedes lectores, nosotros los personajes cuántas veces al día pasamos por sus mentes u ocupamos parte de vuestro tiempo para que nos recreen y se diviertan recordando lo que hacíamos en tal capítulo o lo mal que éramos con otro personaje, cuántas vidas hemos vivido gracias a sus respaldo de PDF de cierto libro que por lo lejano no podías hacer llegar a tus manos y aún así nos visitan y piensan, tratan de educar sus mentes para ser como nosotros, tanto en lo osado, torpes o sexys, cuánta postura loca anda por el mundo divagando queriendo ser como nosotros, y eso nos halaga de sobremanera, pero amigos, simples mortales, ustedes jamás serán eternos, hasta los héroes de sus películas favoritas envejecen y re hacen algunas para darle la potencia que tenían los antiguos celuloides, con toda la era digital y sin embargo, el fracaso es rotundo, en sus mentes somos jóvenes, apuestos, atrevidos, insaciables y hasta socialmente inadaptados, pero somos y ustedes no pueden sernos, pueden ir a la cárcel por dárselas de Lecter o algún tipo desquiciado menos violente psicológicamente.

No quería arruinarles la tarde, la noche, el trasnoche o alguna escapada a libros por leer, no se crean por ahí que somos enemigos suyos y menos que esto es una especie de amenaza o advertencia, que aquí no corren los sindicatos de guionistas, de actores de segunda, de los dobles de riesgos y menos de algún recalcitrante sociedad de autores ególatras, sólo son ideas de este tipo delante del notebook, con los pies helados delirando con ser el descubridor del agua tibia y este bosquejo introductorio al libro que jamás le pedirán haga un prólogo, porque de libro propio ni hablar, como será que ni se atreve a hacerse Amazon si hasta yo podría pero claro, soy un mero interlocutor entre los libros cerrados y los que abrieron sus mentes y desfloraron tanta materia gris, que si alguna vez había poca, gracias a estos libros y los otros, los por leer, ustedes son grandes eruditos, de todas las posiciones del yo narrativo y ese no soy yo.

Bueno, creo que hasta aquí llega este monologo, espero lo hayan disfrutado y cualquier cosa si a esta entrada le va bien, puedo hasta volver y me hago el gracioso con ustedes, millón de ojos parlanchines y locos, denle like a este pobre a ver si le suben el autosestima, pues a lo único que se sube es a un automóvil y ni siquiera es de él, ya chao chicos, verán que este tipo me tiene paciencia y es porque digo cosas que no atreve, las piensa, las piensa y en eso se queda, chao.

He vuelto, recién caigo en cuentas que estos tipos de la página virtual de ventas de libros y otros negocios no tuvieron mejor idea que autoproclamarse el Amazonas literario, o será porque todos los árboles destruidos para hacer hojas, van a parar a sus estanterías y luego llegan a sus casas, piensen mejor donde compran un libro o el mal menor y seguimos siendo todos virtuales y así nos borramos de un solo delete y ya, sonó duro eso, pero creo que esa es la vida acá, entre bytes y computadoras.